Me acuerdo de la Expo92

18 de abril de 2012



No voy a ponerme a recordar aquella Expo 92 de Sevilla, con 26 años y un pase de prensa que te daba acceso a todos los pabellones y a todas las fiestuquis que organizaban. Tampoco aquella fiesta en el pabellón de Irlanda, con Guinnes negra y chupitos de whiski irlandés y salmón ahumado para llenar la panza más un director del pabellón que era actor de teatro y nos interpreto todos y cada uno de los personajes de Shakespeare: el tío se daba la vuelta, se concentraba y cuando volvía  agirar había mudado el ademán y el rostro y con el gesto la voz y las manos era el rey Lear o el mismísimo Hamlet. Una delicia. Tampoco diré cómo Adrián y este que os escribe nos íbamos cada noche de marcha al Canguro y volvíamos a toda pastilla por las amplias avenidas de La Cartuja con la vespa verde que tenía y sigue teniendo en Gijón mientras los seguratas hacían como que nos perseguían. Cómo no recordar la juventud, la explosión de energía, una noche de amor...


Vine este ataque de azúcar como consecuencia de un proyecto interesante que os recomiendo: Se llama Me acuerdo de la Expo, y busca construir socialmente un álbum de recuerdos. A mi me gustan estas cosas porque por ejemplo no tengo ni una foto de aquellos días, y de aquí nace el concepto huella digital que tanto me gusta.



1 comentarios:

ruyelcid dijo...

Yo acababa de entrar en BUP, y se organizó un viaje para la Expo. Estabamos todos ilusionísimos. Nada más llegar nos fuimos, como no, corriendo al pabellón de la cerveza Cruzcampo, y tuve que tirar de compañeras mías de clase repetidoras, ya con 18 años, para que nos vendieran aquellas jarracas de cerveza riquísimas... A partir de hay mi recuerdo de la Expo fue más o menos como el de Lisa Simpson en el parque temático de la cerveza Duff ¡jejejeje!

UA-2404442-2